
Al inicio de los tiempos existió una rebelión en el cielo, se dice que un tercio de los ángeles fueron castigados por traición y desterrados del cielo, siendo enviados a la tierra.
Una porción de estos Ángeles (En algunos escritos de diferentes culturas en el cuál mantienen el mismo significado de su nombre, se mencionan que fueron 9 o 12, incluso 7 millones) son los que se denominan como arcontes.
El significado de Arconte, es Gobernante, porque se cree que gobiernan a la humanidad.
El filosofo Platón expone el mito del carro alado, a través del cual describe al alma: Se parece a una fuerza que, como si hubieran nacido juntos, lleva a una yunta alada y a su auriga. El auriga está, en primer lugar, guiada por un conductor, y, en segundo, tirada por dos caballos: uno que define como <<bueno y hermoso>> y otro que <<nos resultará difícil y duro de su manejo>>
Platón propone que el alma se divide en tres: auriga y dos caballos, uno bueno y otro rebelde. El caballo bueno, que es de color blanco y seguidor de la opinión verdadera, responde sin ofrecer resistencia y obedece a las señales del conductor, que se encuentra sobre el auriga o el jinete. El caballo rebelde, por otro lugar, es de color negro y de carácter indómito, y obedece a las señales del piloto muy a su pesar, si es que las obedece.
Esto que propone platón se co-relaciona con la vida cotidiana de una persona que intenta salir adelante en su día a día. Si uno quiere ser millonario, poner un negocio, hacer algo diferente, seguir sus sueños, sigue el camino guiado por el caballo blanco, sin embargo, siempre hay una vocecilla que te dice “vas a fracasar, no es para ti”, el cual, vendría siendo el caballo rebelde. A esta filosofía, platón la denomina como “El cuerpo es la carcel del alma”. A lo cual denomina que el límite del alma es el cuerpo, sin embargo, también existe el término “el planeta tierra es la carcel del alma”.
Los Arcontes, dentro de estos escritos, como en la <<hipostasis de los arcontes>>, encontrados en los manuscritos o códices de Nag Hammadi, hallados en Egipto en diciembre de 1945. Siendo estos códices más antiguos que la biblia. Estos manuscritos describen a los arcontes como los guardianes de la prisión cósmica, siendo esta la Tierra. En este manuscrito, se encuentra el apócrifo de Juan, el cuál dice:
Ellos trataron de domar a la humanidad en sus funciones psicológicas y de percepción, su belleza es depravada y su triunfo está en el engaño
Ahora bien, Carlos Castaneda, quien era un escritor peruano con una serie de libros que describían su entrenamiento en el nahualismo y prácticas ocultas como la brujería, describe en uno de sus libros llamado “Las enseñanzas de don Juan” que en una plática con Juan Matus (Chamán indígena) le describía lo siguiente:
Tenemos un depredador que vino de las profundidades del cosmos, los arcontes
Retomando todo esto, los arcontes llegaron a la tierra antes que el ser humano con una naturaleza maligna, gobernante, considerados seres provenientes de fuera del cosmos y teniendo en cuenta su otro nombre de “Guardianes de la prisión cósmica”, los podemos considerar extraterrestres. Además en varios manuscritos son descritos como entidades sin cuerpo físico, quiere decir que estas entidades están en un plano físico distinto al nuestro.
Para darte una idea más específica de que son los arcontes, vamos a describirlos así:
En el mundo hay ciertos parásitos que se pueden apoderar de los cuerpos de ciertos animales. Siendo uno el Paragordius Varius, que infecta a los grillos y les induce a cometer suicidio en el agua, los cuales son encontrados por aves y encuentran así a su siguiente presa. Otro ejemplo es el Taxoplasma gondi, que infecta a los ratones, alojándose en su cerebro, haciendo que sus instintos de supervivencia fallen, causando que pierdan el miedo a los gatos, obviamente esto provoca que sean devorados por estos y así el parasito, puede tomar un siguiente cuerpo, lo cual termina por ser una cadena de infección, relacionada con la cadena alimenticia.
